Por Luis Miguel Castilla

En campaña electoral, las promesas se multiplican con gran facilidad. Entre lo anunciado y lo posible hay una enorme brecha. Un ejercicio de costeo fiscal elaborado por Videnza Instituto advierte que, considerando el presupuesto público de alrededor de S/ 257.600 millones aprobado para 2026, la implementación de medidas propuestas por los partidos que compiten por la presidencia supone, en la gran mayoría de casos, incrementos de más del 10% del presupuesto, y algunos incluso superan el 20%. Este ejercicio se ha realizado para las 15 agrupaciones políticas que tienen la mayor preferencia electoral, de acuerdo con las encuestas elaboradas la primera semana de enero.

Propuestas con alto impacto presupuestal y riesgos fiscales

Los casos más extremos son reveladores: Renovación Popular plantea un gasto incremental anual estimado de S/ 65.311 millones (25,36 % del presupuesto 2026), Frente Esperanza S/ 61.468 millones (23,87 %) y Perú Libre S/ 59.503 millones (23,10 %). Son cifras que, en la práctica, obligarían a endeudarse agresivamente, subir impuestos o desplazar gasto existente de manera disruptiva.

Planes con menor presión fiscal y mayor gradualidad

En contraste, los planes más responsables —al menos desde el punto de vista del costo incremental anual— son Sí Creo (S/ 10.793 millones, 4,19 %), Obras (S/ 10.892 millones, 4,23 %) y País para Todos (S/ 10.944 millones, 4,25 %). La diferencia es clara: mientras unos planes exigen casi un cuarto adicional del presupuesto de un solo plumazo, otros se mueven en rangos más cercanos a lo que una economía podría absorber con gradualidad y reformas ordenadas.

Las medidas más costosas detrás de las promesas electorales

Las propuestas más caras ayudan a entender por qué tantas promesas chocan con la realidad fiscal. Entre las medidas con mayor costo incremental anual destacan el Ferrocarril de la Costa (Tumbes–Tacna) planteado por Renovación Popular, con S/ 39.381 millones; el programa de vivienda “Una Casita Para Ti” de Perú Primero, con S/ 22.800 millones; la expansión de riego de Podemos, con S/ 19.950 millones; y la reconstrucción integral de colegios en estado crítico de Somos Perú, con S/ 17.200 millones.

Costeo fiscal como herramienta para exigir responsabilidad política

Este ejercicio da una aproximación de la seriedad de las ofertas desplegadas; al estar basado en los planes oficiales presentados al JNE, la robustez de los resultados depende de la precisión de los planes y de los supuestos de costos unitarios. Al margen de la exactitud del costeo, los resultados nos exigen interpelar a los políticos sobre cómo pretenden financiar sus promesas. Como ocurre en cada elección, se observa un nulo compromiso con recuperar un manejo responsable de las finanzas públicas. Todo lo contrario: se confirma nuevamente la costumbre de ofrecer todo tipo de promesas, cuyo incumplimiento terminará defraudando las expectativas de la ciudadanía por su falta de viabilidad.

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