UN PERÚ PRÓSPERO ES POSIBLE

Propuestas del Bicentenario es una iniciativa de Videnza Instituto que busca impulsar una agenda país orientada al crecimiento económico sostenible, acompañada de reformas estructurales clave para el desarrollo. Porque vivir en un Perú próspero no solo es necesario: es posible.

¿Qué es Propuestas del Bicentenario?

Propuestas del Bicentenario es una iniciativa de Videnza Instituto, asociación sin fines de lucro, que plantea propuestas para mejorar la gestión y las políticas públicas en los tres niveles de gobierno del Perú.

¿Cuál es nuestro objetivo?

Propuestas del Bicentenario nace con dos objetivos:

  • Aportar al desarrollo económico y social del Perú.

  • Incidir en el debate nacional y regional.

¿Cómo medimos el progreso de nuestro país?

En un contexto de gran incertidumbre, consideramos importante identificar y hacer seguimiento a algunos de los principales indicadores clave para el desarrollo social y económico de cada región. Por eso creamos el Observatorio del Bicentenario, una plataforma que permite al público en general revisar información actualizada de más de 180 indicadores construidos desde más de 30 fuentes oficiales, de los siguientes rubros:

Reactivación económica
Estado eficiente y lucha contra la corrupción
Reforma
política
Desarrollo humano
Actividades extractivas
Agricultura
Seguridad ciudadana

¿Qué hemos logrado?

+17 mil

impactos en medios

+280

eventos presenciales que hemos organizado o en los que hemos participado

+57 millones

usuarios alcanzados en redes sociales

+50

informes publicados

Instituciones aliadas

Instituciones que han aportado a nuestra iniciativa

Para el desarrollo de Propuestas del Bicentenario ha sido fundamental el trabajo conjunto con otras entidades que comparten nuestro principios. Hemos recibido el respaldo técnico de instituciones multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Adicionalmente, hemos contado con el apoyo invalorable de empresas como Alicorp, ALAC (Newmont), Antamina, Buenaventura, Cálidda, Credicorp, Grupo Breca, Grupo Gloria, IIMP, Intercorp, Kallpa Generación, Repsol, Roche Perú, Sanofi Perú, Tecnofarma y Telefónica del Perú.

 

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Elegir bien comienza hoy

El proceso electoral será decisivo para el futuro del país. Nuestra campaña reúne contenidos, materiales y mensajes diseñados para fortalecer un voto consciente y bien informado.

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Artículos de interés y novedades

IA avanza, pero los jóvenes siguen atrapados en la informalidad

By Desarrollo humano


Por Luis Miguel Castilla

Los datos del primer trimestre de 2026 describen una realidad que el próximo gobierno no puede eludir: el 84.8 % de los jóvenes peruanos trabaja en condiciones informales, frente al 69.8 % del promedio nacional. Su tasa de desempleo casi duplica la del conjunto (9.6 % contra 5.1 %) y más de la mitad está subempleada. Detrás de esas cifras hay 2.6 millones de jóvenes de entre 14 y 24 años que ya integran la población ocupada, en su mayoría en empleos de baja productividad y sin la protección que ofrece la formalidad.

La IA y el riesgo de acortar la entrada al empleo formal

A esa fragilidad estructural se suma ahora la inteligencia artificial. La IA no eliminará empleos de manera masiva, pero transformará justamente las tareas de entrada, tales como redacción, soporte administrativo y análisis básico, que durante décadas fueron el primer peldaño hacia el empleo formal. En economías avanzadas, la contratación de trabajadores jóvenes, de 22 a 25 años, ya cayó alrededor de 13% en los últimos años. Cuando esa escalera se acorta, el costo lo pagan quienes recién se asoman al mercado.

Una transición tecnológica limitada por brechas educativas y digitales

El problema de fondo no es tecnológico, sino de política pública. El Perú afronta esta transición con un sistema educativo que apenas lleva al 8% de sus estudiantes de quinto de secundaria a un nivel satisfactorio en ciencia y tecnología, con un régimen laboral pensado para otra época y con brechas digitales severas: en doce regiones, menos de la mitad de los hogares tiene acceso a internet. Sin corregir esas condiciones, la promesa de mayor productividad de la IA se concentrará en una minoría y profundizará la exclusión.

Reconversión laboral y modernización del régimen laboral

Por eso, el llamado al gobierno entrante y al Congreso es preciso y urgente. Primero, una agenda de reconversión y formación que vincule de verdad la escuela con el empleo: educación dual, certificación de competencias y habilidades digitales transversales. Segundo, una modernización del régimen laboral que reduzca rigideces, abarate la formalidad y premie la contratación de jóvenes, con mejores sistemas de intermediación e información clara sobre la demanda de habilidades del mercado.

Convertir la IA en una palanca de inclusión

Ambos giros deben ser simultáneos. De nada sirve formar talento si el marco normativo lo expulsa hacia la informalidad, ni flexibilizar la contratación si los jóvenes carecen de las competencias que el nuevo mercado exige. La decisión es esencialmente política y la ventana es muy estrecha: o convertimos la IA en una palanca de inclusión, o dejamos que termine de quebrar la escalera por la que los jóvenes acceden a un futuro formal.

Lee aquí el informe de Videnza Instituto publicado en Gestión:

01 de julio de 2026
Andina

El techo de cristal y el piso pegajoso

By Desarrollo humano


Por Paola Bustamante 

La elección de la primera presidenta del Perú marca un hito histórico, pero el desafío va más allá del símbolo. Las brechas de género en el mercado laboral siguen limitando las oportunidades de millones de mujeres, especialmente jóvenes, que enfrentan mayores niveles de desempleo, menores ingresos y más barreras para estudiar o trabajar. Convertir este momento político en una agenda real de igualdad será clave para romper no solo el techo de cristal, sino también el piso pegajoso que mantiene a muchas peruanas fuera del mercado laboral.

Conoce más en su columna publicada en El Comercio:

28 de junio de 2026
Andina

Fenómeno de El Niño: Perú es el país que más gasta, pero no ejecuta bien

By Estado eficiente: calidad regulatoria, calidad de gasto y modernización del Estado


Por Luis Miguel Castilla

El próximo Fenómeno El Niño ya tiene fecha. La NOAA confirmó su formación en el Pacífico ecuatorial y el Enfen mantiene la alerta de El Niño costero hasta febrero del 2027, con una ventana de mayor exposición a lluvias extremas, crecidas y huaicos entre enero y marzo. El calendario climático no se detiene a esperar el relevo político del 28 de julio.

Más gasto no significa mejor prevención

El diagnóstico es conocido y, en cierto modo, paradójico. El Perú es el país de América Latina que más gasta por habitante en reducir su vulnerabilidad frente a desastres (US$ 18.98 per cápita entre 2014 y 2023, muy por encima de México y Brasil), pero también el que peor ejecuta. El 93% del gasto público asociado al cambio climático se destina a gasto corriente y apenas el 7% a inversión. Más de S/ 10 mil millones siguen atrapados en obras de la Reconstrucción con Cambios: la Contraloría reportó 202 obras paralizadas, 113 de ellas sin presupuesto asignado para este año. Gastar más, está visto, no equivale a prevenir mejor.

Una respuesta financiera todavía insuficiente

A ello se suma una arquitectura financiera frágil. El Fondes se recarga cada año con presupuesto público y se agota rápido ante eventos de gran magnitud. A diferencia de Chile y Colombia, que combinan fondos públicos, líneas de crédito contingente y seguros privados, o de México, que conserva bonos catastróficos vigentes hasta el 2028, el Perú depende casi exclusivamente de lo que tenga disponible y de los préstamos que pueda gestionar. No contamos con mecanismos que liberen recursos de forma automática cuando la emergencia llega.

Una agenda urgente para la transición

De aquí se desprende una agenda concreta y compartida. A las autoridades salientes les corresponde ordenar la cartera de obras paralizadas, asegurar la continuidad presupuestal y entregar una transición transparente, sin decisiones congeladas por el cambio de gobierno. A las entrantes les toca priorizar la ejecución por encima del gasto, destrabar las obras críticas antes del verano, blindar financieramente al país con instrumentos de transferencia del riesgo y garantizar la coordinación entre los tres niveles de gobierno.

Prevenir ahora o pagar después

El Perú ya cuenta con diagnósticos, presupuesto y experiencia acumulada. Lo que falta es capacidad de ejecución y voluntad de planificar más allá del ciclo político. Si no actuamos ahora, el próximo Niño volverá a encontrarnos con los mismos recursos y sin resultados, y con millones de peruanos expuestos a una vulnerabilidad que pudo reducirse a tiempo. La prevención no admite prórrogas: o se decide en estos meses, o se paga después en vidas y en obras perdidas.

Conoce más en el informe de Videnza Instituto publicado en El Comercio:

27 de junio de 2026
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