Por Cristián Segovia
La aprobación del Presupuesto Público 2026 ha profundizado una tendencia preocupante: el crecimiento del gasto corriente en detrimento de la inversión pública. En Piura, esta dinámica es evidente: el gasto corriente del Gobierno Regional aumentó 17.8%, mientras la inversión pública se redujo 9.7%; en los gobiernos locales, la inversión cayó incluso 21%. En el caso del Gore Piura, el 83.7% del gasto corriente se destina a personal y obligaciones sociales, duplicando los recursos asignados a inversión, lo que limita la capacidad de cerrar brechas urgentes. Esta situación resulta especialmente grave frente al aumento de la anemia infantil en la región y la desactivación de proyectos clave que dejaron sin ejecutar más de S/ 26 millones. Así, aunque el presupuesto regional crece, lo hace sin traducirse en mejoras concretas para la población, evidenciando que no solo importa cuánto se asigna, sino cómo se gestiona el gasto público.
Lee aquí su columna publicada en El Tiempo (Piura):
