Por Melany Ferreyra
En Lambayeque, el derecho a la educación sigue enfrentando barreras que no deberían existir: miles de niños y adolescentes no accederán a una vacante o estudiarán en escuelas con infraestructura precaria y en riesgo. La columna advierte que esta situación no es casual, sino el resultado de años de insuficiente inversión, falta de mantenimiento y una oferta educativa que no ha crecido al ritmo de la demanda. Más que una cifra preocupante, esta realidad expone una deuda urgente del Estado con toda una generación.
Lee aquí su columna publicada en Expresión (Lambayeque):
