Por Paola Bustamante
La elección de la primera presidenta del Perú marca un hito histórico, pero el desafío va más allá del símbolo. Las brechas de género en el mercado laboral siguen limitando las oportunidades de millones de mujeres, especialmente jóvenes, que enfrentan mayores niveles de desempleo, menores ingresos y más barreras para estudiar o trabajar. Convertir este momento político en una agenda real de igualdad será clave para romper no solo el techo de cristal, sino también el piso pegajoso que mantiene a muchas peruanas fuera del mercado laboral.
Conoce más en su columna publicada en El Comercio:
