Por Luis Miguel Castilla
El factchecking semanal elaborado por Videnza Instituto, en alianza con Diario Correo, pone bajo la lupa las principales propuestas de campaña de los candidatos presidenciales, contrastándolas con evidencia disponible. Esta semana, el análisis se centra en dos planteamientos que, aunque bien intencionados, presentan serias limitaciones en términos de viabilidad y coherencia con la realidad del país.
SISOL: expansión con límites en equidad y factibilidad
En el primer caso, se evalúa la propuesta de Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, de expandir los Hospitales de la Solidaridad (SISOL) a cada capital de provincia. Si bien el modelo ha contribuido a ampliar la oferta de servicios de salud, su lógica de funcionamiento se basa en el pago directo por parte de los pacientes. Esto implica que, aunque las consultas puedan parecer accesibles, los costos acumulados —especialmente en enfermedades crónicas— pueden representar una carga significativa para los hogares más vulnerables. Además, extender este sistema a las 196 provincias del Perú en un plazo de cinco años luce poco realista, tanto por el nivel de inversión requerido como por la capacidad operativa del Estado.
El informe también subraya una contradicción de fondo: el modelo SISOL no se alinea con el principio de aseguramiento universal en salud, que busca garantizar atención gratuita o con protección financiera. En un contexto donde más del 90% de la población ya cuenta con cobertura mediante el SIS o EsSalud, fortalecer estos sistemas parecería una estrategia más consistente.
Déficit de profesionales: el principal obstáculo en salud mental
Por otro lado, se analiza la propuesta de Carlos Álvarez, de País para Todos, de incorporar un psicólogo en cada colegio del país. Aunque la iniciativa responde a una necesidad urgente —la creciente problemática de salud mental en niños y adolescentes—, enfrenta un obstáculo estructural: la insuficiencia de profesionales. Según estimaciones, se requerirían más de 64 mil psicólogos para cubrir todos los niveles educativos, cifra que supera el total disponible en el país.
Factchecking como herramienta para decisiones informadas
Así, el factchecking no solo verifica datos, sino que también aporta una mirada crítica sobre la factibilidad de las promesas electorales, recordando la importancia de propuestas responsables, sostenibles y alineadas con la realidad nacional. Estamos en la recta final camino a las elecciones y conocer la viabilidad de las promesas se torna fundamental para definir nuestro voto, especialmente para el 20% de peruanos que se mantiene indeciso a poco más de una semana para la primera vuelta.
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