Por Luis Miguel Castilla
La próxima COP 30 en Belém, Brasil, si bien debiera ser decisiva para el futuro del sistema climático global, tiene bajas expectativas de concretar avances reales. La salida de Estados Unidos del Acuerdo de París ha debilitado el liderazgo multilateral y puesto en duda la capacidad de las grandes potencias para sostener los compromisos climáticos e imprimirle un mayor grado de urgencia a lo que falta para lograrlos.
El Perú ante el desafío de construir su propia agenda
Ante este retroceso, países como el Perú deben asumir un rol activo construyendo una agenda climática propia, centrada en la adaptación, la protección de sus ecosistemas, la economía circular y la movilización de financiamiento verde. En un mundo fragmentado, el liderazgo climático dependerá de las acciones concretas que cada nación emprenda desde su realidad específica y sus recursos disponibles.
Minería sostenible: una oportunidad en la transición energética
La crisis climática abre una ventana que no debe ser dejada de lado. La transición energética mundial está generando una demanda creciente por minerales críticos como el cobre y el litio, indispensables para las tecnologías limpias. El Perú, segundo productor mundial de cobre, se encuentra en una posición estratégica para abastecer esa demanda de forma sostenible. Apostar por una minería formal, baja en carbono y con trazabilidad ambiental puede consolidar al país como un proveedor confiable en la era de la descarbonización. Hemos sido bendecidos con una enorme dotación de recursos naturales y tenemos que aprovecharla.
Energía limpia y gas natural como puente de transición
En el frente energético, el Perú cuenta con una de las matrices más limpias de la región y un enorme potencial solar y eólico. Integrar estas energías renovables a gran escala no solo diversificaría la oferta eléctrica, sino que fortalecería la seguridad energética y reduciría costos a largo plazo. Sin embargo, esa transición requiere una fuente de respaldo confiable, y ahí el gas natural cumple un rol clave. Gracias a su disponibilidad, su menor intensidad de emisiones y la infraestructura existente, el gas puede actuar como el “puente” que asegure un suministro estable mientras se avanza hacia una mayor entrada de energías renovables. Usarlo como energía de transición no solo garantizará continuidad, sino también competitividad y seguridad energética.
Ecosistemas como activos del desarrollo sostenible
El cambio climático también ofrece la posibilidad de revalorizar nuestros ecosistemas. Las distintas zonas geográficas pueden convertirse en activos económicos si se gestionan como fuentes de servicios ambientales. Parar la deforestación y promover una agricultura sostenible es una decisión económica inteligente que no puede dilatarse más.
Un llamado a la acción conjunta
La reciente edición de Perú Sostenible 2025 dejó un mensaje claro: la sostenibilidad solo será posible si el sector público, el privado y la sociedad civil trabajan de manera articulada, con visión de largo plazo y metas comunes. El cambio climático nos desafía, pero también nos une. Es momento de dejar de reaccionar y empezar a construir, juntos, el futuro sostenible que el Perú merece y que podría transformar nuestra economía.
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