Por Daniela Santander y Juan José Collantes
La reciente aprobación de la tarifa única del gas natural en el Perú, lejos de impulsar la masificación energética, evidencia una contradicción de fondo: al excluir a los grandes consumidores del subsidio, se limita la demanda necesaria para justificar inversiones en infraestructura. Esto genera un círculo vicioso donde el gas no llega a las regiones, las tarifas se elevan y se refuerzan las brechas que se buscaban cerrar. La medida, aunque simbólicamente importante, queda desvirtuada en su alcance y pone en riesgo el objetivo de descentralizar el acceso a una energía más limpia y competitiva.
Si quiere conocer más revisa su columna en Infobae: